Casinos

Con un circo en mi cabeza y dos dados que no suman 7,
estoy en el gran casino de las luces rojas,
las fichas y sus nombres me atosigan,
hacen circular rápida mi sangre violenta que se dispara,
como balas directas a mi cabeza,
no hay velocidad para huir y no hay necesidad de ella.
Esas balas las lancé yo.

En el casino de los árboles dorados es diferente,
las rarezas de la vida se conjugan en verbos transitivos
pero de una pureza inigualable y de un poder impensado,
sus ecos son los únicos sonidos que me tranquilizan,
sus sonidos son los que me hacen dormir…
es un casino mágico y tal vez cubierto de verdad.

El casino azul es el último modelo,
su interior está tapizado por las sedas más finas de oriente,
su fragancia está diseñada para hipnotizar,
las cartas vuelan en sus mesas y están permitidos los comodines,
es mas, los comodines son las únicas cartas que existen.
El casino índigo es sublime,
sus terminaciones son la muestra fehaciente de todas las arquitecturas
hechas una sola maravillosa, imponente y sobrecogedora.
El casino ultramar asusta,
asusta hasta el punto de no saber si realmente existe
o si es un sueño al cual no puedes volver.

El casino de las flores amarillas no es un misterio,
su habitaciones son cómodas y puedes descansar tranquilo en él,
doble vidrio te aislará del mundo y sus acogedoras instalaciones
te llevarán a nuevos niveles de infinitud.
El casino de las grandes flores es el más seguro,
siempre puedes descansar en el y siempre tendrás
un buen puñado de fichas que gastar mientras tu mirada se pierde,
en los ojos de otros jugadores,
en los ojos de otros apostadores,
en los ojos de otros ojos.

Al casino blanco nunca pude entrar,
debo haber sido menor de edad o recién lo estaban construyendo,
no lo recuerdo exactamente,
se que sus instalaciones eran perfectas, sé que era lo más cercano
a lo que algunos tienden a llamar hogar,
pero para mí fue un lugar que sólo pude admirar a la distancia,
como objetos cálidos en un invierno aplastante
o la desesperación del hambre frente a la comida.

He conocido muchos casinos,
pero hay uno particular, que frente a su recuerdo
mi memoria…mi memoria se pone a llorar.

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2 comentarios en “Casinos”

  1. xarleen Says:

    ¿Casinos cansinos?

  2. Vampiresa Says:

    Tú en un casino
    y yo en un parque de diversiones
    De esos que asustan
    o que elevan emociones…
    Girando y dando más vueltas
    Como si los juguetes fuéramos nosotros
    Y las diversiones para quienes nos miran
    No sólo de reojo
    Si no también los que juegan con nosotros
    Aunque sea a lo lejos….

    [Próximamente]….


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