Archive for the ‘hipogrifos’ category

Three treasures hidden in a celluloid frame.

noviembre 25, 2015

celluloid

Close your eyes for a second and imagine a lone highway in the Midwest. Moving at a slow pace there is a small lawn-mover tractor driven by an old guy, old enough to be in his seventies or even eighties. The tractor is not cutting the grass of a beautiful house, it is not taking care of a golf course or anything close to that, this old man is driving that tractor down a highway to see his ill brother, who lives in another state. People felt very confused when they saw this old man driving that tractor like it was a real car. ”What is he doing?        -They thought. Where is he heading? They didn’t have a clue. Well, the last time he saw his brother was about 40 years ago, they had a big fight and they never talked to each other again. But here he was, driving more than 260 miles from Laurens, Iowa to Mt. Zion, Wisconsin to see his brother. How do you do you mend your relationship with an ill brother you haven’t seen in decades? Do people really do this things like this? What does this act mean? Let me give the answer. The answer is Love.

A poor Italian family moves to Milan, a bigger city, trying to succeed and leave behind the poverty that surrounds them. They are looking for jobs, but one of the brothers decided to study in order to get a better job, while Rocco, His older brother, thought it would be easier to become a boxing star and avoid the boring studies he just can’t stand. Everything seems normal until a woman makes her appearance. Both brother have feelings for her and she has to decide whether she will choose the fighter or the student. Rejection, violence, love and desire get combined in a storm that show both the best and the worst of the human race. Do you think two brothers should feel hate for each other? Is it their fault or the society’s?

An elderly couple embarks on a journey to visit their children who are living in Tokyo. When they get there, the only thing they found was the indifference of their children. Neither their daughter nor their son were even kind to them. It seems for them, their parents were just a rock in their shoes, something annoying that you want to get rid of as soon as possible. So the parents felt very ashamed about the circumstances and left the children alone taking the next train back to their city. Do you think this is the way we should treat elderly people? Have you ever treated someone badly who only wanted to give you love? Is it right to depend our whole lives on our parents and just when we don’t need them anymore, forget them in the closet like an old suit you are not going to wear anymore?

I will tell you what these three stories have in common, if you have not guessed yet. All of them are the basic storyline of great movies from three totally different directors. The “Straight Story” by David Lynch, “Rocco and his brothers” by Luchino Visconti and “Tokyo Story” by Yasujirō Ozu.

I believe you can learn a lot from movies. I believe movies can inspire us in so many ways that some of them are a form of art by themselves. I believe cinema is the 7th art.

Anuncios

Me miró

febrero 28, 2011

Me miró y me destruyó.

Me miró y me botó al suelo

y sentí el dolor del aire frio

entrando directamente al pulmón,

se me acalambró el cerebro

se me atomato la cara

sentí el rubor de la vergüenza

abrazarme otra vez.

 

Me miró y me descompuse,

como la fruta 5 días al sol,

como la bolsa desechable

enterrada en el basurero.


Me miró y no pude devolver la mirada,

se me cegaron los ojos y escuché el sonido

de las puertas que se cerraban a mis espaldas.


Me miró y sentí el aliento de la muerte,

su capa negra que tal vez es mi capa,

sentí la tierra aplastarme sonando cada gramo

al depositarse sobre lo que quedaba de mi.


Me miró y no lo pude soportar,

me mentí un rato después al decir que lo olvidé,

pero no puedo olvidar que ya no estoy,

porque me miró y cuando lo hizo…me destruyó.


 

Certezas

enero 13, 2010

En algún momento odié un poco al mundo.
Lo odié por ser redondo y estar girando constantemente.

En algún momento comprendí un poco al mundo.  Me dije:
es así porque está cansado de soportar el peso de tanta gente.

En algún momento me dió lástima el mundo.
Seguro que fue porque se le maltrataba sin piedad, me comenté.

En algún momento sentí que me enamoraba del mundo.
Lo deduje porque no podía dejar de pensar en él, ni en la vigilia ni en el sueño.

Y en un momento que no logro determinar,
en un punto débil y quebradizo que no se puede sostener por si sólo,
descubrí que amaba al mundo.
Lo supe con la certeza que sólo otorga la verdad.
Ha de haber sido un acto de fé, me dije;
pues no le he podido encontrar ninguna otra explicación.
No hasta ahora.

Disidentes de la vida

enero 13, 2010

Te escuché reír fresca como el agua
y me contagié de una vida que no me pertenece.
te observé divagar por tus ideas
y pensé que sería un lugar ideal para descansar allí,
perdido entre el sabor de unos mariscos
y una discusión poco ortodoxa sobre la atención al público.

El rojo de un piure puede ser muy cautivador
y el eneldo olvidadizo tener un sabor auténtico y seductor
ha de ser todo esto parte de aquella estación que dejé
un par de manzanas que parecieron años,
todo esto antes de desaparecer
y aparecer al mismo tiempo encerrado en mi cerebro

¿Te dije que me encantó tu alegría?
quizás no. Es lo más probable, nunca digo cosas muy personales.
pero quizás lo intuiste, es posible que dentro
de la brillantez recóndita de tu belleza,
no hayas podido soslayar mi interés latente por acercarme,
por querer compartir contigo la magia de los atardeceres
y el silencio de las mañanas.

Eso ya no importa,
sólo importan unos cuantos mariscos mal preparados,
un viaje tranquilo por un pavimento lleno de curvas
y un tiempo que puede que sea nuestro en el futuro
pero que hoy es sólo un recuerdo de mi imaginación

Cadencia

diciembre 24, 2009

Gris donde lo rodea
saltando asequias de pasto
vuela como ave sin alas
y se sumerge profundo
en las entrañas del mar.

Canta cuando la noche se disuelve
y en la vigilia del solsticio
su amargo color saborea metal
y nada como pez sin escamas
secándose al viento.

Sus pasos son silentes ladridos
su humedad reseca el atardecer
su nieve se degrana en desiertos
y su hambre…
su hambre no tiene poder.

Se oculta en la pobreza de sus adjetivos
sonríe a su vocabulario dystópico
se enreda en su acento
y muerde un rayo de luz ígneo
que se robó de algún corazón muerto.

Desaparece en la lentitud de su roce
se duerme en la obviedad de sus asuntos
respira con el ojo irritado
y al compás de un peligro furtivo
grita el hedor del hastío.

Aún no sabe si su granja se enriquece
o el mundo se afiló en sus colmillos
y lo muerde sin probarlo
como al corsario de fuego
o a la maravilla del letargo.

De que va todo.

agosto 17, 2009

Simulando una especie de twitter, debo decir que últimamente he estado medio desaparecido de este blog. Este hipogrifo ha estado en constante movimiento y en búsquedas que son las que al final traen los beneficios mayores.  Me he dedicado, a partir de una canción de Tom Waits, a inventar un personaje que viene a ser un Payaso viejo y toda su historia de fondo. Creo que puede salir algo entretenido de aquello. Por ahora estoy tratando de darle tridimensionalidad y una historia de su vida desde su niñez hasta nuestros dias. Va bien encaminado, sólo me falta ahondar más en él.  Subiré la imaginería de él una vez que ya lo tenga trabajado en photoshop, hasta entonces no habrá mucho más en este rincón de hipogrifos.

M.

nada es todo

julio 19, 2009

¿Quieres ir a Menphis y desvestir a elvis? suena a un panorama al que se puede acceder, como cruzar al otro lado de tu río o saltar sobre tu cabeza.No es lejana esa parte del pastel que comemos. He alterado mi perspectiva con tu encanto y amortice tu rabia en mi pecho como una pelota de fútbol, se calmó el tiempo y avanzó letamente hasta nuestros pies como una ola sumisa que descansa tibieza. El universo aplasta la tierra la tierra aplasta la urbe la urbe me aplasta yo aplasto mis pies y mis pies vuelven a aplastar el universo… No serían nada si no se escondieran entre lo que escribo. No sería nadie si no me escondiera entre ellas. En mi despensa se me acabó el Cézanne el de Cartagena y el Zarathustra. Me queda un poco de lo que nunca pierdo (gracias a alguien) otro poco de paciencia que la cuido con mucho tezón y algo de esa chica verde que de vez en cuando me besa. ¿qué hace un mago si olvida las pócimas? ¿qué hace el amante si olvida el amor? son muchas preguntas, pero yo sólo quiero que me respondan ¿cómo despertaré yo que me he quedado dormido en estas líneas?